El Sol es una enorme bola de gas caliente, de la que en ocasiones se desprenden protuberancias solares como aparece en la zona inferior izquierda de la imagen. Estas protuberancias se producen a causa de enormes lazos magnéticos. Las inestabilidades explosivas en el campo magnético del Sol causaron esta espectacular protuberancia el 9 de junio de 2002.