El Voyager 1 miró hacia atrás en su despedida de Saturno el 16 de noviembre de 1980 cuatro días después de que la nave espacial volara por delante del planeta, para observar la aparición de Saturno y sus anillos desde esta perspectiva. Algunas de las características de los anillos de Saturno fueron decubiertas por la sonda Voyager gracias a esta imagen, obtenida a una distancia de 5.3 millones de kilómetros del planeta. Desde Saturno, el Voyager 1 se encuentra en un trayectoria que llevará a la nave espacial fuera del plano eclíptico, lejos del Sol y finalmente fuera del sistema solar. Aunque su misión a Júpiter y Saturno finalizó en 1980, la Red de Espacio Profundo de la NASA rastreará el Voyager 1 para medir dónde empieza la influencia de Sol en el espacio. Voyager 1 se dirigirá finalmente hacia la constelación de Ofiuco a través del espacio interestelar.