ASTRONOMIA
Fotos astronomía y universo
   Home      formacion-sistema-solar

Formación del Sistema Solar

El origen de los planetas

el sistema solarLos astrónomos y científicos tienen la teoría de que la formación del sistema solar tuvo su origen a partir de una gigantesca nube de gas y polvo, denominada como nebulosa solar. Según esta teoría, la nebulosa solar tuvo un período inicil en el que comenzó a colapsarse debido a su propia gravedad. Algunos astrónomos especulan que una supernova cercana (explosión de una estrella) provocó dicho colapso. De esta forma la nebulosa se contrajo, haciendo que girara a mas velocidad, hasta que se aplanó adoptando una forma de disco.

La teoría nebulosa solar, indica que las partículas en el disco aplanado chocaron y formaron un asteroide de un tamaño aproximado a los objetos llamados planetesimales. Algunos de estos planetesimales combinados, se convirtieron en los ocho grandes planetas del sistema solar, además de Plutón y los demas planetas menores más allá de la órbita de Neptuno que integran nuestro sistema solar. Otros planetesimales formaron las lunas, asteroides y cometas. Los planetas y los asteroides giran todos alrededor del Sol en la misma dirección, y en más o menos el mismo plano, porque inicialmente se formaron a partir de este disco aplanado.

La gran mayoría de los materiales existentes en la nebulosa solar, sin embargo, se dirigieron hacia el centro y formando nuestra estrella, el Sol. Según la teoría, la presión en el centro pasó a ser lo suficientemente grande como para desencadenar las reacciones nucleares que impulsan y mantienen el sol. Finalmente, las erupciones solares produjeron lo que se conoce como el viento solar. En el interior del sistema solar, el viento era tan poderoso que barrió la mayor parte de los elementos más ligeros, como el hidrógeno y helio.

En las regiones exteriores del sistema solar, sin embargo, el viento solar era mucho más débil. Como resultado, mucho más hidrógeno y helio se mantuvo en los planetas exteriores (Júpirer, Saturno, Urano y Neptuno). Este proceso explica por qué los mundos de los planetas interiores son más pequeños y rocosos. Los planetas exteriores, a excepción de Plutón, son bolas gigantes de gas, compuestos casi enteramente por hidrógeno y helio.

Imagen: NASA

Fuente: NASA